Así, en mayúsculas. En 20 minutos de partido ya se habían creado más jugadas, combinaciones y ocasiones que en los 90 minutos del Chelsea-Liverpool (ver post anterior).
El Arsenal no ha parado de combinar e hilvanar jugadas mientras el Manchester creaba contraataques a la mínima oportunidad. Y eso que faltaban Henry, Van Persie, Giggs y Van der Sar. Debido a la ausencia de Henry, el Arsenal ha vuelto al sistema que le llevó a la final de la última Champions, con cinco centrocampistas que no paran de presionar, pasarse el balón y crear ocasiones. Esta vez han sido Cesc -enorme-, Rosicky, Hleb, Ljunberg y Gilberto Silva. Mención aparte para los porteros, que han sacado balones que en la grada ya se canataban como gol.
Un partido para reconciliarse con el fútbol, de verdad.
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El Arsenal no ha parado de combinar e hilvanar jugadas mientras el Manchester creaba contraataques a la mínima oportunidad. Y eso que faltaban Henry, Van Persie, Giggs y Van der Sar. Debido a la ausencia de Henry, el Arsenal ha vuelto al sistema que le llevó a la final de la última Champions, con cinco centrocampistas que no paran de presionar, pasarse el balón y crear ocasiones. Esta vez han sido Cesc -enorme-, Rosicky, Hleb, Ljunberg y Gilberto Silva. Mención aparte para los porteros, que han sacado balones que en la grada ya se canataban como gol.
Un partido para reconciliarse con el fútbol, de verdad.