al marcar un gol en la final de un Mundial? Brown y Tardelli responden con una sinceridad que sorprende, ya que no son las respuestas habituales (normalmente se antepone la familia, el resultado final, el equipo y demás tópicos). Extraído de los documentales de la BBC que emitió Canal+ la semana pasada, absolutamente imprescindibles.
Nunca he creído en los partidos amistosos de selecciones. Ni durante la temporada ni mucho menos antes de una competición oficial. Todo eso de los automatismos, que así se conocen, que conviven... Creo que para los propios jugadores es más un estorbo que otra cosa. Acaban la temporada hechos polvo y los meten en hoteles y entrenamientos durante un mes, rodeados de cámaras y jugando contra selecciones que, en el peor de los casos no se juegan nada, y en el mejor quieren demostrar algo. A eso súmale el "ya verás como me lesione ahora y me pierda el Mundial" y una prensa ociosa sin liga, con un mercado de fichajes bastante parado y también semi-concentrada (o encerrada, depende de como se mire) en un hotel. Caldo de cultivo para que todo se analice con lupa, lo importante y lo poco importante. Todo esto porque los amistosos de este fin de semana han sido, la mayoría, soporíferos, por no hablar de las selecciones B que sacan algunos con la excusa de ver a tal o cual jugador, ¿no lo han visto ya?, por eso debió elegirlo, ¿no? A Dinamarca 92 me remito, llegaron con la toalla al hombro y se llevaron la Eurocopa.
Puede que la mejor película de fútbol sea "El milagro de Berna" (2003), que narra el Mundial del 54 ganado por Alemania contra todo pronóstico, futbolístico e histórico. Además, ese Mundial define lo que luego ha sido el fútbol alemán: tenacidad y convicción hasta el último minuto. Dejo el gol real, otra vez extraído de los documentales de la BBC, y la versión cinematográfica. No es que cambie mucho, pero pocas veces se puede comparar un momento tan preciso. Además no vamos sobrados de películas de fútbol decentes. Como anécdota, en la parte documental se cuenta que en Alemania cuando hay gol se dice "Tor" por el comentarista del partido. De hecho, España es de los pocos países que canta gol, ya que en Inglaterra se dice algo como "Yeah" (impagable ver una slow-motion de la Premier y ver como un balón se dirige a al escuadra y se está levantando el público mientras grita). Juraría que en Francia tampoco cantan "But" en la grada cuando el balón entra.
El único gol de oro de los Mundiales. Lo que en principio parecía una buena idea, ir a por un gol para ganar el partido, se convirtió en una excusa para no atacar ante la posibilidad de perder el partido sin poder reaccionar. Aún así, Laurent Blanc clasificó a Francia en los octavos de final ante Paraguay. Soberbia la dejada con la cabeza de Trezeguet.