Jugadores (unos ejemplos aleatorios):
Ayala, después de negociar con el Villarreal y tenerlo casi hecho, estar flirteando con el Madrid, amenazar y decir que había mil problemas, jugará en el Valencia porque "siempre me he sentido jugador del Valencia". Reyes se fue a Londres a triunfar porque la Premier y el Arsenal eran lo más, pero luego el Madrid empezó a llamar a su puerta y se volvió madridista, lo que no le impide negociar al mismo tiempo con el At. de Madrid; ya se sabe que el clima de Londres es muy duro; ¿su sueño? Por supuesto y desde siempre, jugar en el Real Madrid. Saviola es tan blaugrana que prefiere quedarse en la grada del Camp Nou a jugar en cualquier otro sitio.
Para que digan que los jugadores sienten los colores.
Presidentes (otros ejemplos aleatorios):
Baptista pasa de ser el fichaje del verano pasado y "la bestia" a ser moneda de cambio para que Reyes vaya al Madrid (donde está por ver dónde jugará). Joaquín se marca 1.000 km de cesión al Albacete por puro caciquismo loperiano. Regueiro ha llenado más titulares de los que llenará jugando a fútbol porque la directiva del Valencia decidió que, más que un jugador, tenía una mercancia. Tres cuartos de lo mismo con Ronaldo (¡Ronaldo!): al Milán por Kaká, al Inter por Adriano. Al final a las órdenes de Capello.
Luego habrá quién diga que los jugadores no sienten los colores.
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Ayala, después de negociar con el Villarreal y tenerlo casi hecho, estar flirteando con el Madrid, amenazar y decir que había mil problemas, jugará en el Valencia porque "siempre me he sentido jugador del Valencia". Reyes se fue a Londres a triunfar porque la Premier y el Arsenal eran lo más, pero luego el Madrid empezó a llamar a su puerta y se volvió madridista, lo que no le impide negociar al mismo tiempo con el At. de Madrid; ya se sabe que el clima de Londres es muy duro; ¿su sueño? Por supuesto y desde siempre, jugar en el Real Madrid. Saviola es tan blaugrana que prefiere quedarse en la grada del Camp Nou a jugar en cualquier otro sitio.
Para que digan que los jugadores sienten los colores.
Presidentes (otros ejemplos aleatorios):
Baptista pasa de ser el fichaje del verano pasado y "la bestia" a ser moneda de cambio para que Reyes vaya al Madrid (donde está por ver dónde jugará). Joaquín se marca 1.000 km de cesión al Albacete por puro caciquismo loperiano. Regueiro ha llenado más titulares de los que llenará jugando a fútbol porque la directiva del Valencia decidió que, más que un jugador, tenía una mercancia. Tres cuartos de lo mismo con Ronaldo (¡Ronaldo!): al Milán por Kaká, al Inter por Adriano. Al final a las órdenes de Capello.
Luego habrá quién diga que los jugadores no sienten los colores.
