Minuto 84 de partido: sin forzar, el Manchester United está ganando al Sheffield Utd por 2-0 con dos golazos (que ya están disponibles gracias a 101 Great Goals). Maravillas de la técnica moderna, veo el partido, posteo y linko los goles en la misma pantalla (gracias también a Roja Directa y sus enlaces).
El gol de Carrick, toquecito sutil para superar la salida del portero después de un gran pase de, adivina, Cristiano Ronaldo.
Golazo de Rooney a pase picado de Giggs; tres toques, pase de Giggs y control y remate de Rooney. El ABC del fútbol en una jugada. (Leer post original)
¿El tenso partido de Mestalla o la épica de Old Trafford? Dilema hamletiano en el que, se elija lo que se elija, se sale perdiendo. La semana pasada no vi los goles de Silva y Rooney en directo por ir cambiando. Y sí, para eso están las repeticiones, los resúmenes y los diferidos, pero no es lo mismo. El recuerdo de un gol permanece asociado al momento y entorno de verlo en directo, no resumido. ¿Solución? Menos equipos en las ligas y jugar las rondas de ida y vuelta en fin de semana, tal y como hace la FA Cup con algunas de sus eliminatorias. ¿El resultado? Que el Sábado a las 16.00 veríamos el Manchester y a las 21.00 el Valencia, y el Domingo el Liverpool-PSV y el Bayern-Milán. Sería posible verlo todo, las audiencias se multiplicarían, el cansancio en los jugadores no sería tan acusado y de paso se vería la verdadera viabilidad de una Superliga Europea. (Leer post original)
No sé si ayer fue la primera vez, pero en el descanso y final de partido de los cuartos de Champions aparecía una nueva estadística: los que más corren de un equipo... Ayer, en el Chelsea-Valencia, Silva y Ballack se fueron a los 12 km (los que más), en la Roma, Taddei, en el momento de ser sustituido, llevaba 10.450 metros recorridos. Se me escapa la utilidad de esta estadística, al menos para el espectador. Sumemos esto a los constantes datos que va soltando La Sexta durante la transmisión de un partido, y ya estamos en plena fiebre de los números. Sigo pensando que el fútbol es poco medible, y mucho menos que esas medidas sirvan para interpretar algo. Si algún deporte vive de intangibles, ése es el fútbol.
Aún así, se podría mejorar la información de un partido.
Un ejemplo: la eterna estadística de la posesión, así sin más, cuando el 90% de cualquier posesión son pases horizontales fáciles y sin peligro, mientras que, por ejemplo, no se divide esa posesión según la zona del campo. No es lo mismo marearla en campo propio que en la frontal del área rival.
Otro ejemplo: pases completados; coges un central o un medio centro mediocre, tropecientos pases cortos al pie sin presión bien hechos (como los pívots en baloncesto y su porcentaje de tiro a base de bandejas y mates); por qué no dividirlos en pases 'importantes', con intención, completos/incompletos; esa estadística haría internacional absoluto y sin discusión a Iván De la Peña; igual falla muchos, pero al acabar el partido igual ha soltado cuatro pases que se han convertido en ocasión. Eso sin contar que el fútbol se ha apropiado del término asistencia, lo que resulta en que ayer Cristiano Ronaldo se fue de Roma con una asistencia, como si Rooney sólo hubiera tenido que empujarla.
Y así otras muchas estadísticas que con un poco de esfuerzo podrían servir para algo en lugar de añadir datos a un mundillo ya de por sí sobreinformado de instrascendencias. (Leer post original)
Después de las rajadas, abrazos, acusaciones, reuniones y demás, un poco de inocencia futbolística. Jugadores ingleses cuando empezaban a despuntar en plena adolescencia. De Owen a Lampard, pasando por Scholes, Fowler y algún otro que se me escapa. Cosas de curiosear por YouTube. (Leer post original)
Bastante corto anda el fútbol alemán de talentos como para recibir noticias así. Deisler, con 27 años, se retira. Una rodilla que no acaba de funcionar y algunas depresiones han provocado esta decisión. Más información aquí.
Cinco minutos de Deisler, un centrocampista capaz de casi todo. (Leer post original)